Llevamos ya media hora esperando y nadie ha salido ni ha entrado por la puerta. He estado todo el rato scroleando, mientras echaba un ojo disimuladamente a los demás. Somos diez personas. La sala es bastante grande, afortunadamente, porque odio esos sitios donde te hacen esperar pegado a un completo desconocido. Cuatro están haciendo lo…
La bandeja